Ropa para adelgazar: mito o realidad

junio 15, 2011
Héctor Tarrío

Seguramente, este no será el primer artículo que leéis sobre la ropa orientada para perder peso, o el ponernos ropa de más para aumentar la sudoración, de cara a perder mayor peso. Esto es un mito que no ha sido probado y a continuación explicaré todo lo relacionado con esta mala práctica.

Muchas personas, suelen usar prendas especiales de neopreno o plástico con el fin de aumentar la sudoración para quemar grasa. Esto es un error que fue muy extendido hace un tiempo, ya que cuando realizamos ejercicio, nuestro cuerpo necesita perder calor por medio de la evaporación del sudor, lo cual, con este tipo de prendas, no será posible, porque no va a dejar que el calor traspase el tejido y se disipe. Esto hará que la temperatura corporal aumente progresivamente y nuestro cuerpo como medida desesperada intenta deshacerse de este calor produciendo una mayor cantidad de sudor, lo cual hará que perdamos mucha cantidad de líquido.

El resultado de esta pérdida de líquido a mayores será, un claro aumento de la deshidratación que traerá una serie de consecuencias para nuestro entrenamiento:

  1. Deterioro de la capacidad de rendimiento
  2. Reducción del ritmo, o tener que parar la actividad.
  3. Fatiga previa.

Estos factores estarán todos interrelacionados con la deshidratación y se deben tener muy en cuenta en actividades de larga duración, ya que se recomienda hidratarse cada poco tiempo, por ello en maratones o medios maratones podemos encontrar puestos de hidratación durante la prueba.

Las prendas orientadas para perder calorías harán que se desprenda más rápidamente el oxígeno contenido en la hemoglobina de los glóbulos rojos, lo cual acelerará el proceso de utilización de sustratos energéticos en las mitocondrias, pero no hay evidencias de que sean los ácidos grasos los responsables de este aumento del gasto metabólico, y si hay evidencias que el uso de estos materiales harán que nuestro rendimiento disminuya, favoreciendo un cese prematuro de la actividad, lo que será un menor gasto calórico si lo comparamos con la actividad normal sin prendas.

La grasa, es un substrato ideal para almacenar energía en nuestro organismo, ya que almacena gran cantidad de energía en un espacio reducido, ya que no contiene H20, por lo cual hay que destacar que un error común es pensar “ahora tengo que estar adelgazando o utilizando más las grasas, ya que estoy sudando más”, ¡¡¡error!!!, ya que al decir que no contiene casi agua, ¿sudaremos más utilizando este sustrato?, la respuesta claramente es no. Al utilizar el metabolismo de las grasas en este proceso se estará produciendo H20, pero para que quede claro esta agua generalmente se eliminará por medio de la respiración.

Hay que destacar la peligrosidad de estas prendas, y hace unos años vivimos el bum de los materiales que nos hacían adelgazar una zona concreta del cuerpo, como las fajas abdominales por ejemplo, en donde debo incidir que “la reducción de tejido adiposo (grasa) localizada NO existe”, ya que la pérdida de peso ocurre de forma general, bajando el peso general y no de una zona concreta.

“El ejercicio físico es un estimulador de los factores lipolíticos, y con esto quiero decir que si no realizamos ejercicio físico será imposible el utilizar el sustrato de las grasas, cosa que cada día nos intentan engañar con aparatos que hacen adelgazar solo con estar tirado en cama y con algo aprisionándonos o calentando la zona para que sude”

Generalmente, la pérdida de peso que se da, será exclusivamente por una pérdida de líquido, y claramente al hidratarnos, recuperaremos el peso, pero existen estudios en donde atletas entrenados, pueden utilizar estas prendas no para adelgazar sino con otro fin, el de la aclimatación, logrando preparar al cuerpo para que esté preparado para competir en situaciones con mayor calor. Esto se suele dar en corredores de climas fríos, cuando preparan pruebas en donde saben que la climatología es totalmente diferente a la que ellos observan diariamente en sus entrenamientos. Aún así, destacar que la tolerancia al calor inducido por el ejercicio no se verá beneficiada, ni siquiera en deportistas entrenados.

Una correcta prenda para favorecer la sudoración, de cara al beneficio que hemos descrito anteriormente (aclimatación al calor) tiene que contar con una serie de características en donde debemos destacar que no debe ser impermeable totalmente, la cual no dejaría que se evaporara el sudor de la piel.

Para finalizar comentar que nuestro cuerpo tendrá un mayor gasto calórico en ambientes fríos, con lo cual no abrigarnos demasiado nos ayudará a tener un mayor rendimiento y lograr un mayor gasto calórico, así como utilizar mejor el metabolismo de las grasas, protegiendo el glucógeno muscular, cosa que si nos abrigamos demasiado el organismo utilizará fuentes de energías rápidas en donde se encuentra este, y repercutirá en nuestro rendimiento.

Correr con la menor ropa posible, y no juguéis con tonterías que no servirán de nada, y solo afectaran en nuestra fatiga y rendimiento.

Bibliografía:

Imagen 1 | ad-mares-juvenil Imagen 2 | physicalliving

“Si quieres quemar grasa no te abrigues demasiado” Vitónica

Ramírez Campillo, R. “Termolipólisis, ¿verdad o ficción? efdeportes

Medina Jimenez, E. “Actividad física y salud integral”

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Héctor Tarrío

Director Buenaforma Sport Coaching Experts. Entre mis formaciones destacar la Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Master en Gestión de Instalaciones deportivas (Máster en Gestión de la Universidad Politécnica de Valencia). Entrenador Personal NSCA-CPT (National Stregth and Conditioning Association). Entrenador Superior de Natación (RFEN). Apasionado del entrenamiento personal, del rendimiento deportivo en deportes de resistencia y la prevención de lesiones.