La rodilla de corredor (parte 1)

diciembre 02, 2013
Álvaro Travé

En este primera parte, vamos a definir lo que es la rodilla de corredor, con las diferentes teorías sobre su origen, los factores de riesgo, el diagnóstico y el tratamiento de fisioterapia. Por tanto, esta primera parte será más teórica y la segunda parte, que publicaremos próximamente, será sobre ejercicios prácticos para prevenir y tratar dicha patología.

RODILLA DEL CORREDOR

Seguramente haya oído hablar del  síndrome de la banda iliotibial o cintilla de maissiat, más comúnmente conocido como rodilla de corredor. Se trata de la causa más común de dolor en la porción lateral de la rodilla, con una incidencia del 12% de las lesiones por sobreuso en corredores. Los más afectados por esta patología son los corredores de fondo jóvenes,  aunque también es relativamente frecuente en alpinistas y en ciclistas, en estos últimos se suele producir por errores en el entrenamiento o una mala alineación durante la ejecución del ejercicio. En mi experiencia, he encontrado este síndrome común en árbitros de fútbol, especialmente en liniers.

El tensor de la fascia lata discurre desde la EIAS (espina iliaca anterosuperior), por la parte anteroexterna del muslo, es un músculo plano y corto. Sus fibras se dirigen oblicuamente  hasta insertarse en el tracto iliotibial o la fascia lata. La fascia lata también toma origen en la porción fascial de glúteo medio y mayor, pasa por encima del epicóndilo femoral externo y se inserta en el tubérculo de gerdy. Además posee fibras que la unen con la rótula, a causa de estas inserciones, un aumento en la aducción del fémur y una rotación interna de la rodilla podrían conducir, probablemente, a una mayor tensión.

Las funciones del tensor de la fascia lata sobre la cadera son flexión, rotación interna y abducción y sobre la rodilla flexión y extensión en función de cual sea la posición de ésta, si la rodilla tiene menos de 30º de flexión ayuda a la extensión, si la flexión es  mayor a 30º ayuda a incrementar dicha flexión. Está inervado por el nervio glúteo superior.

¿QUÉ PROVOCA EL DOLOR?

Aunque queda mucho por investigar, en la actualidad existen dos teorías .

Una defiende  una inflamación de la banda iliotibial (BIT) a su paso por el cóndilo femoral externo causado por un mecanismo de fricción, ya que la flexoextensión de rodilla produce un deslizamiento anteroposterior del BIT, similar a un limpiaparabrisas, cada vez que se produce este deslizamiento el BIT  roza con el cóndilo femoral, provocando la inflamación de este.

Sin embargo, los estudios realizados mediante RM muestran varios hallazgos interesantes, que nos alejan de la teoría anterior:

  • Existen ligamentos que unen la BIT al fémur, esto hace inviable o al menos difícil, un deslizamiento anteroposterior.
  • Existe un paquete adiposo justo por encima del cóndilo femoral, entre el fémur y la BIT. Como sabemos, los paquetes adiposos están ricamente inervados y pueden ser fuente de dolor (por ejemplo la Grasa de Hoffa en la rodilla)
  • Durante la flexoextensión el desplazamiento de la BIT es lateromedial, es decir, la BIT se acerca al fémur en la flexión y se aleja en la extensión y en este desplazamiento comprime el paquete adiposo. No se desplaza anteroposteriormente.
  • Los pacientes sintomáticos muestran cambios en el paquete adipos

Las conclusiones de estos hallazgos postulan la compresión intermitente más que la fricción como posible mecanismo lesional y el paquete adiposo como fuente de dolor en lugar de la BIT. La fascia lata es comprimida contra el epicondilo externo a los 30º de flexión por la rotación tibial interna.

cintilla iliotibial

La isquemia cíclica intermitente producida en el foco de la lesión, favorece la liberación de factores de crecimiento neural, activando los mecanismos de neuroplasticidad presináptica de las ramos nociceptivos. Podemos observar clínicamente,que la liberación de estos factores neurales no sólo actúan “in situ”,sino que activan la proliferación de las terminaciones nerviosas libres de la rama recurrente del nervio peroneo. Esto podría explicar,porque la mayoría de los deportistas con este síndrome refieren dolor en la región externa e infrarotuliana de la rodilla.

Muchos  autores afirmaban que se podría tratar de una inflamación de una bursa, sin embargo, la existencia de esta bursa no está clara ya que no se ha encontrado bursa en disecciones de cadáveres..

Frederickson et al.  encontraron que los corredores afectos tenían una debilidad significativa en los abductores de la cadera del miembro afectado. Cuando el pie contacta con el suelo, el fémur se aduce relativamente a la pelvis. En ese momento el glúteo medio y el tensor de la fascia lata se contraen excéntricamente. Después lo hacen concéntricamente, durante la fase 3 de apoyo y en la fase de propulsión, cuando la cadera se abduce. Aunque el glúteo medio y el tensor de la fascia lata son músculos abductores, el glúteo medio (especialmente las fibras posteriores) rota externamente la cadera y el tensor de la fascia lata la rota internamente.

Consecuentemente, los corredores que tienen debilidad del glúteo medio ven aumentada la aducción y la rotación interna del muslo. Este incremento en la tensión de la BIT puede aumentar el roce o la compresión sobre la cara lateral del cóndilo.

FACTORES DE RIESGO

[stextbox id=”info” bgcolor=”e3fafb”]

1. Correr por terrenos con muchos desniveles, incrementar la zancada, o la carga de entrenamiento. Tener en cuenta las posibles alteraciones funcionales que aparecen  como adaptación, por ejemplo puede aparecer  al correr siempre en la misma dirección por el lateral de la carretera, con lo cual la longitud de las piernas queda desnivelada debido a la irregularidad de la superficie.

2. Cambio del tipo de superficie. Por ejemplo, solemos salir a correr por caminos de tierra y un día hacemos una carrera exigente sobre asfalto.

3. La influencia del calzado es muy cuestionada, unos defienden que el calzado que pierde su amortiguación por el uso influye en la aparición de este síndrome, mientras que otros solo ven intereses comerciales detrás de estas afirmaciones. Lo que si parece estar claro es que el uso de un calzado no adecuado a la actividad que se realiza influye negativamente.

4. Alteraciones biomecánicas como: genu varo, pies cavos, varos, supinados. Dismetrías  de miembros inferiores. Los ciclistas pueden sufrir éste síndrome debido a la posición en la bicicleta; un asiento demasiado alto (obliga a una mayor extensión de la rodilla) o la rotación interna en la fijación de los pies son las principales causas.

 5. Debilidad de los abductores de cadera, sobretodo glúteo medio.

 6. Epicóndilo lateral femoral muy prominente, favorece la compresión intermitente.

[/stextbox]

DIAGNÓSTICO

Una historia clínica muy detallada es básica.  El paciente tendrá dolor específico en la zona lateral de la rodilla, en la región de la prominencia del cóndilo lateral del fémur. Cuando este dolor es agudo, pueden apreciarse crepitaciones subfasciales. Éste dolor aparece de manera progresiva durante el transcurso de la carrera y en ocasiones obliga a parar al deportista.

Debemos observar la marcha que tiene el paciente, la cual para evitar el dolor frecuentemente la realiza con rodilla en extensión.

A la palpación solemos encontrar una zona hipersensible en el epicóndilo femoral lateral.

Debemos realizar un diagnóstico diferencial de las patologías del compartimento externo de la rodilla (especialmente de las lesiones del menisco externo) así como buscar puntos gatillo en vasto externo del cuadriceps y glúteo medio. También debemos descarar esguinces del ligamento lateral externo de la rodilla,lesiones del gemelo externo, síndrome de hiperpresión rotuliana externa o dolor referido de la columna lumbar.

Ver posibles acortamientos del tensor de la fascia lata, aductores, psoas y glúteo mayor.

Tener en cuenta los siguientes test:

  • Prueba del noble: DP con 90º de flexión de rodilla, se presiona el cóndilo externo y si al extender, a los 30º se incrementa el dolor, es positiva la prueba.
  • Prueba de renne: en apoyo unipodal de 30- 40º se incrementa el dolor.
  • Observar el calzado con el que realiza el deporte, para ver por donde se desgasta.

Pruebas complementarias:

  • Ecografía en la cual se observa  un engrosamiento  de la fascia lata.
  • Resonancia, en la cual se observan las alteraciones antes descritas.
  • Teleradiografía  cuando sospechemos dismetrías de los miembros, que pueden influir en la mecánica de carrera.

IliotibialBand_Small

TRATAMIENTO DE FISIOTERAPIA

¿Cómo nos puede ayudar el fisioterapeuta?

Éstas son algunas de las técnica que su fisioterapeuta podría utilizar en el tratamiento:

[stextbox id=”info” bgcolor=”e3fafb”]

Terapia manual de descarga del tensor de la fascia lata, glúteo mayor  y vasto externo del cuádriceps. También buscamos una elongación de la cintilla, un estiramiento del alerón rotuliano externo y mejorar la movilidad de la rótula. Las técnicas descritas por Mulligan pueden resultar útiles tanto en rodilla como en cadera, dando resultados sorprendentes. Las manipulaciones osteopáticas pueden ser utilizadas en caso de que en la exploración encuentre disfunciones sobretodo a nivel de la pelvis, o pie.

Prescripción de los ejercicios adecuados a cada persona de manera individualizada, los ejercicios descritos anteriormente, se plantean de modo general, pero cada paciente tiene unas características diferentes y no todos podrán realizar los mismos ejercicios. El fisioterapeuta nos indicara el que más se adecue a cada paciente.

Kinesiotape en forma de asterisco sobre el epicondilo femoral externo, para reducir la presión en este punto o a lo largo de la fascia lata.

Punción seca,  valorara la existencia de puntos gatillo miofasciales en glúteo medio, vasto externo y tensor de la fascia lata entre otros.

Cyriax en zona dolorosa, nunca en fase aguda. En la fase crónica aplicaremos este masaje transverso profundo buscando generar una respuesta inflamatoria e incrementar el flujo sanguineo en la zona de la lesión.

Electrolísis percutánea terapéutica: La irritación yatrogénica producida por la EPI provocará un aumento del riego sanguíneo en el foco de la lesión,los nuevos capilares bordearán toda la región sin encontrarse ningún obstáculo,ya que la malla fibrótica ha quedado destruida. La angiogénesis producida por la irritación y destrucción del tejido, aportará los nutrientes y oxígeno necesario para restablecer el metabolismo aeróbico de los fibroblastos. La acción alcalizante de la aguja catódica modificará el ph ácido permitiendo que los elementos proteicos de la sustancia fundamental puedan vehiculizar con normalidad los nutrientes necesarios para las células.

[/stextbox]

En caso de detectar una dismetría de miembros inferiores derivaremos para realizar un estudio y valorar la posibilidad de corregirlo con plantillas.

En el próximo artículo os enseñaremos que podéis hacer. Tanto para evitar que aparezca este desequilibrio, como para tratar en caso de que haya aparecido, con los ejercicios más adecuados y efectivos en ésta patología.

BIBLIOGRAFIA

Show »

Fairclough, J., Hayashi, K., Toumi, H., Lyons, K., Bydder, G., Phillips, N., Best, T. M. and Benjamin, M. (2006), The functional anatomy of the iliotibial band during flexion and extension of the knee: implications for understanding iliotibial band syndrome. Journal of Anatomy, 208: 309–316. doi: 10.1111/j.1469-7580.2006.00531

Suspected Mechanisms in the Cause of Overuse Running Injuries: A Clinical ReviewSports Health: A Multidisciplinary Approach May 2009 1:242-246

Is iliotibial band syndrome really a friction syndrome? John Fairclough, Koji Hayashi, Hechmi Toumi, Kathleen Lyons, Graeme Bydder, Nicola Phillips, Thomas M. Best, Mike Benjamin Journal of science and medicine in sport / Sports Medicine Australia 1 April 2007 (volume 10 issue 2 Pages 74-76 DOI: 10.1016/j

Orchard J, Fricker P, Abud A, Mason B. Biomechanics of iliotibial band friction syndrome in runners. Am J Sports Med. 1996; 24:375-9.

Frederikcson M, Dowdell BC, Oestreicher N. Correlation between decreased strength in hip abductors and iliotibial band syndrome in runners. Arch Phys Med Rehabil. 1997;78: 1031.

Fairclough J, Hayashi K, Toumi H, Lyons K. Is iliotibial band syndrome really a friction syndrome? J Sci Med Sport. 2007;10:74-6.

DiStefano et al. (2009). Gluteal Muscle Activation During Common Therapeutic Exercises. Journal of orthopaedic & sports physical therapy. 39(7), 532-540

O’Sullivan, Smith & Sainsbury (2010). Elechtromyographic analysis of the three subdivisions of gluteus medius during weight-bearing exercises. Sports Medicine, Arthroscopy, Rehabilitation, Therapy & Technology. 2, 17

http://www.sermef-ejercicios.org/webprescriptor/bases/basesCientificasSBandaIliotibial.pdf

http://temadeporte.blogspot.com.es/2013/09/el-entrenamiento-funcional-de-los.html

Imagen 1 | teinteresa.es Imagen 2 | xavilerin Imagen 3 |rehabmedic.com

The following two tabs change content below.

Álvaro Travé

Diplomado en Fisioterapia por la Universidad de Granada. Máster en Neurociencia y dolor. Especialista en terapia manual Mulligan AB y en neurodinamia. Especialista en técnica invasiva para el tratamiento del dolor miofascial mediante Punción Seca. Instructor Pilates. Experiencia profesional en CD Santa fe, equipo juvenil División honor (2011/12), Guadix CF (2012/2013). He trabajado también en geriatría durante 18 meses. Actualmente soy mi propio jefe, trabajando en una clínica propia. Amante del deporte al aire libre, sobretodo running y MTB.

5 Comments. Leave new

actualmente lidiando con la lesión, solo me queda probar plantillas a ver si así desaparece. Dolor a nivel de cintura pélvica, glúteo, TFL, abductor y aductor…etc espero con ganas la segunda parte! jeje..

Responder

Gracias por comentar Joan, pronto estara disponible la segunda parte, una parte práctica, sobre lo que podemos hacer en casa si sufrimos esta lesión. Pero, en tu caso, sería imprescindible un diagnóstico diferencial de otros posibles problemas, como dolor irradiado de la columna lumbar y esto debe ser realizado por un profesional de la salud. Espero que te sea de utilidad este artículo y atento al siguiente
saludos

Responder

gracias Álvaro, a qué profesional te refieres exactamente jeje ya he ido a osteópata y fisioterapéuta…

Responder

Es un post muy completo!!! Tengo ganas de leer la segunda parte. ENhorabuena por este trabajo

Responder
Cesar Alonso Justo
12 diciembre, 2013 9:11 pm

Buenas tardes, excelente articulo.

En todo un año pase de correr de 1km a 4km. Hace una semana ya no tenía dolor al correr pero me inyectaron depomedrol en la zona que en tu imagen sería el “area de dolor”. La inyeccion le dio un piquete que llegó hasta el hueso, a las pocas horas el dolor aparecio y en unos cuantos dias el dolor desapareció, ahora que intento correr no llego ni a los 500m y el dolor aprece, es muy agudo y tengo que parar, ahora el dolor esta a 2cm del “area de dolor” de la imagen.

Mi pregunta es: ¿Tuvo algo que ver la inyección en que vuelva a tener este dolor?

Muchas gracias.

Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR